10 actividades increíbles para hacer en Nueva Zelanda con niños

10 actividades increíbles para hacer en Nueva Zelanda con niños


Uno de los sueños de todo “gran viajero” es visitar algún día las famosas “Antípodas”, aquellas islas remotas a más de 20.000 kilómetros de España, donde la Naturaleza ha hecho verdaderos milagros. Ir a Nueva Zelanda con niños es disfrutar de uno de los países más increíbles a nivel de paisajes, animales y vegetación que hemos visto nunca. Si quieres visitar un lugar para conocer animales impresionantes, que te aporte una lección de respeto a la Naturaleza, y disfrutar de paisajes completamente diferentes a todo lo que has visto…  Éste es tu país. Además, viajar en familia es algo que le aporta un plus, ya que puedes ver a tus hijos disfrutar de lugares remotos y descubrir juntos nuevas especies de animales, y hasta experimentar qué se siente estando en el “otro lado del mundo”… realmente no hay palabras para describir esa sensación.

Aquí tienes nuestra propuesta de las 10 cosas increíbles que hacer nueva Zelanda con niños:

«Vivir” por unos días en una casa-granja típica de Nueva Zelanda en familia

El billete de avión de Barcelona a Nueva Zelanda es uno de los gastos más caros en este viaje, y como siempre nos decidimos a buscar casas de intercambio con nuestra web habitual: www.intercambiocasas.com En un principio, el motivo de hacer intercambio era económico ya que utilizar la casa en Nueva Zelanda nos ayudaría a rebajar el precio total del viaje. De esta manera, pudimos desayunar y cenar en la casa, comprando en supermercados locales a un precio normal. Pero lo que nunca nos imaginamos fue que estaríamos en una casa-granja llena de animales, donde mi hija se lo pasó genial y vivimos una experiencia única.

La casa tenía un huerto, gallinas, un gatito precioso y hasta una vaca y una tortuga. En  nuestra casa, nosotros no tenemos animales, así que era una aventura más en familia, un reto que hizo de nuestro viaje un sueño para nuestra hija que adora a los animales. Por unos días nos convertimos en granjeros y cogimos huevos del gallinero, recogimos frutas de los árboles y alguna que otra verdura del huerto. Aquella familia tenía una alimentación muy natural y nos dejaron todo tipo de productos naturales de su propia granja para poder comer. Hemos intercambiado en muchas ocasiones, pero hasta ahora nunca habíamos vivido en una casa similar.

Desde luego, podemos decir que gracias a intercambiocasas no sólo hemos podido ahorrar mucho dinero, sino que nos ha dado la posibilidad de vivir cosas que jamás hubiéramos imaginado. Aquí tenéis el video que muestra nuestra “aventura” en aquellos maravillosos días dignos de recordar para siempre.

Visitar “Hobbiton Movie Set” y sus escenarios de la película “El Señor de Los Anillos”.

Seas o no fan de la saga del “Señor de los anillos”, el paisaje de este lugar es único en el mundo. Realmente el escenario montado en aquellas montañas es tan real que pareces entrar en un país encantado o sacado de un cuento. Recomendamos sacar las entradas por adelantado y estar como mínimo 30 minutos antes de la hora especificada en tu reserva (https://www.hobbitontours.com). El tour por el pueblo de Hobbiton es un gran “imprescindible” si vas a la isla Norte de Nueva Zelanda. Aunque la zona de la entrada no está situada justo al lado del pueblo, hay unos autobuses que te llevan hasta allí.

Durante el recorrido en bus (unos 30 minutos hasta el pueblo) ponen un pequeño video con los personajes de la “saga” explicando el origen y la historia de cómo se llevó a cabo la elaboración de los escenarios de la película. Al llegar allí, el montaje es espectacular a primera vista.. un gran lago rodeado de pequeñas casitas que parecen esconderse entre las laderas de las montañas.. alucinante!!!!  El paseo por el pueblo es dirigido durante unos 30 minutos y, por supuesto, la explicación del guía que te acompaña es en inglés. Es obligatorio hacerse la foto de “rigor” en la casa donde hay una “puerta abierta” y donde, al pasar, te das cuenta de que todo es un “montaje”, ya que no hay ni mobiliario ni nada detrás de aquellas preciosas casas de enanitos.

Para terminar este encantador paseo llegas a la famosa “taberna” del pueblo, situada al lado del precioso lago, donde te ofrecen la famosa “cerveza de mantequilla”. La zona de souvenirs es preciosa y tiene una gran variedad de recuerdos para comprar a un precio muy elevado, pero con el sello de la película.. nosotros compramos un pequeño imán y que tenemos colgado en nuestra nevera, para recordar aquellos momentos vividos para siempre.

Caminar en una zona de volcanes y géiseres activos en Rotoroua.

Esta actividad es un gran imprescindibles si visitas la Isla Norte de Nueva Zelanda. Este lugar no deja indiferente a nadie y es todo un aprendizaje de ciencias naturales si vas con tus hijos. Estudiar los volcanes y sus formaciones es uno de los temas que, durante la educación primaria, todos los niños trabajan. Pero caminar a unos centímetros de ellos, sentir su calor estando activos, conocer el olor (no demasiado agradable..eso sí), leer su proceso de formación en los carteles, e incluso comprobar sus “efectos” en la Naturaleza son algunas de las lecciones que tu hijo aprenderá de la mejor manera.

Pudimos ver como el azufre arrasaba y cambiaba de color todo aquello que tocaba: árboles de color naranja y rojizo, lava de volcanes que humeaban contínuamente, ríos de lava grisácea que bajaban desde la ladera de la montaña como si de un río se tratara, lagos de color verde, naranja y rojizo, cascadas de lava de color gris de dónde se emitía un calor infernal, pero extrañamente bello… Para nosotros  fue un espectáculo natural impresionante. En Wai-O-Tapu, pudimos comprobar la fuerza de Naturaleza y sus efectos, conocer todo lo referente al mundo volcánico y sus “chimeneas humeantes” (géisers). Sin lugar a dudas, esta experiencia es algo que tu hijo jamás olvidará, pero es una imágen que como adultos queda para siempre en tu memoria y en tu olfato.

Bañarse en una de las piscinas “termales” de Rotoroua.

Bañarse en una de las piscinas “termales” de Rotoroua
Después de la visita a la zona de los volcanes de Wai-O-Tapu que se puede hacer en 2 horitas, es muy reconfortante visitar una de las piscinas de las zonas termales cercanas. Nosotros visitamos la de Waikite Valley Thermal Pools Springs n spa . Aquí tenéis la web para saber precios y situación exacta: https://www.hotpools.co.nz/

No es necesario coger entrada con antelación y está en frente de un camping. Es recomendable alquilar una taquilla, y tienes que traer tu propio bañador, toalla, chanclas y hasta el gorro. Nosotros al ir en Julio (pleno invierno allí) hacía frío y nos apetecía un bañito de agua caliente.

Al principio la sensación no era demasiado agradable, el olor del agua era desagradable y la temperatura del agua elevada. Pero en pocos minutos, la temperatura corporal iba aumentando y la experiencia se convirtió en un placer indescriptible. Hay diversas piscinas con temperaturas diferentes, aunque la de menos temperatura no baja de los 28 grados. Pero en invierno, y con el frío exterior, el contraste del agua termal caliente era agradable, medicinal y saludable. Pero lo que más nos gustó fueron las vistas desde las piscinas.. bañarse mirando las laderas de las montañas, el río cercano pasando con un humo constante y aquella Naturaleza “viva” llenaba de misticismo y encanto a aquel lugar. Además, al salir la piel nos quedó sumamente lisa y aterciopelada.. nos encantó la sensación final tras una horas en las termas. Ir con nuestra hija fue un acierto porque le encanta el agua y la Naturaleza, y quedó sumamente relajada.

Ver los alucinantes gusanos brillantes de las mariposas que habitan en las “Cuevas Waitomo”

Cuevas Waitomo Nueva Zelanda
Esta es una de las excursiones más impresionantes, pero más caras de Nueva Zelanda. La verdad, es que está un tanto alejado de todo y la visita a las Cuevas es sumamente corta de tiempo (apenas 1 hora, de las cuales sólo 15 es para entrar en la cueva). pero es imprescindible presenciar una de las maravillosas y mágicas cosas que tiene Nueva Zelanda. Visitar esta cueva es comprobar cómo la Naturaleza es de caprichosa, ya que habitan unas mariposas que tienen una larva que se ilumina en la oscuridad. Es una auténtica experiencia ver cómo se iluminan miles de larvas enganchadas en los techos y laderas de la cueva, para atraer a otros insectos y comérselos.

Después de la larga explicación del guía, nos montamos en un barquito que nos condujo por un río subterráneo hacia la zona “iluminada”…quedas paralizado ante semejante belleza.. Es como estar observando miles de estrellas brillar en el firmamento, aunque sólo estás viendo una cueva oscura con “gusanos brillantes”. Estas cuevas no son únicas en el mundo, pero sí las más accesibles para ver. Nuestra hija no creyó que pudiera existir un lugar así (a pesar de que le explicamos que existía). Después de esta experiencia, nos damos cuenta de que el aislamiento que ha tenido nueva Zelanda durante miles de años, ha provocado cosas como éstas: insectos con una “magia especial”, en un lugar increíble.

Conocer el precioso pueblo de Akaroa y su granja de “Alpacas”

En un principio, teníamos miedo a conducir hasta este pueblo “con encanto” de Nueva Zelanda, pero a pesar de que se conduce por la izquierda, tenemos que decir que fue una experiencia muy positiva. La gente conduce con mucha educación y respeto a las normas, las señales y las carreteras son  sumamente seguras. Después de una hora y media de conducción desde Christchurch llegamos al pueblo de Akaroa, para conocer otro animal fascinante para nosotros: La Alpaca. Un animal que aunque proviene de América del Sur, en Nueva Zelanda también se encuentra. Este gracioso animal es parecido a una oveja-camello-jirafa (según lo describió de forma graciosa nuestra hija). Nos dirigimos a la granja donde les alimentan y les cuidan, para utilizar lana y hacer calentitos trajes, vestidos y camisetas.

El acceso hasta la granja pasa por una empinada cuesta hasta lo alto de la montaña, pero es segura si vas con coche (y las vistas del lago y el pueblo son impresionantes). Una vez allí, explican cómo se alimentan, cómo les cuidan y hasta pueden darle de comer tus propios hijos. Las Alpacas son dóciles (aunque las más pequeñas son un poco reacias a que las toques). Pero, para mi hija fue una de las actividades que más le gustó ya que es un animal entrañable y con un tacto muy agradable. Los demás niños que realizaron la actividad parecían entusiasmados, por poder darles de comer y cuidarlos durante unas horas. Los animales estaban completamente adaptados a la presencia humana, y no nos sentimos en ningún momento en peligro, fue genial.¿Qué mejor experiencia que conocer de cerca un animal tan simpático con niños?

Ver los delfines más enanos del mundo y ballenas en Kaikoura.

Ballenas en KaikouraSi hay algo de lo que nuestra hija se acordará siempre.. sin duda es de las ballenas que pudimos ver en este pueblito costero de Nueva Zelanda. Uno de los atractivos de Kaikoura es poder montarse en un barco que te lleva hasta una zona de la bahía, donde habita una colonia de enormes ballenas. Por suerte, entre Junio y Julio tuvimos muchas posibilidades de poder ver más tipos de ballenas que emigran hacia zonas más calientes desde la Antártida. La verdad es que fue una gran experiencia no sólo poder ver ballenas en libertad, sino que en nuestro recorrido, pudimos ver algún delfín enano, que son únicos en el mundo.

Navegar por aquellas aguas es toda una aventura, ya que suele haber mala mar y el barco se mueve mucho. A mi hija el sube-baja de aquel enorme barco le encantaba y le parecía que estar en una especie de “montaña rusa”. Hay que decir, que todo estaba controlado y no existe peligro alguno durante todo el trayecto (ya que sino la actividad se anularía). Pero a pesar de esto, la emoción de ver a aquellos gigantescos animales es una experiencia única para grandes y pequeños: ver la cola asomar, cuando las ballenas se sumergen en las profundidades, es algo impresionante. Aunque si tenemos que aconsejaros que reservéis con antelación esta excursión y no resulta nada barata. Esta es la web oficial: https://www.whalewatch.co.nz/

Otro buen consejo es coger los tickets para las primeras horas del día, ya que si tienes alguna anulación por mala mar, pueden reubicaros en los siguientes barcos. Antes de montarte tendrás que validar tus tickets en la entrada, y posteriormente te llevan en autobús al puerto donde zarpa el barco.

Si vas con niños a la Isla sur de Nueva Zelanda, ésta es una de las excursiones que no puedes perderte.

Caminar por la bahía de Kaikoura para ver focas en libertad.

Una de las atracciones naturales que tiene este lugar, y que sin lugar a dudas les encantará a tus hijos, es poder ver animales marinos en libertad. Entre ellos, no sólo es posible avistar ballenas y delfines, sino que hay unos caminos muy conocidos donde vive una colonia de simpáticas focas. Para llegar hasta esta zona de focas, hay un parking público en Kaikoura y desde allí puedes hacer el recorrido caminando bordeando la playa. Cuando llegamos, pudimos ver  las primeras focas descansando en la orilla de la playa, prácticamente al lado del parking, Una experiencia impresionante, porque además pudimos ver a una “mamá foca” que cuidaba de su pequeño “bebé”.

Seguimos la ruta bordeando la playa entre rocas y caminos no demasiado accesibles, aunque fáciles de pasar. Fue entonces cuando pudimos ver decenas de focas tumbadas encima de unas grandes rocas.. impresionante la vista y lo mejor es que pudimos acercarnos para verlas desde cerca. La imagen era realmente increíble. El colofón de este día fue el magnífico atardecer que nos tocó aquel día, y que desde el parking gratuito disfrutamos de forma espectacular. El atardecer se lucía con una montaña nevada a lo lejos y el Océano cubriendo el horizonte, mientras nosotros quedamos atónitos viendo el sol desaparecer por la ladera de la montaña… no hay palabras para describir las sensaciones que aquellas imágenes nos hicieron sentir.

Aquel lugar remoto de la Tierra se convirtió en un show digno de recordar el resto de nuestra vida. A mi hija le encantó esta parte del viaje, porque los animales le encantan y poder verlos fuera de un zoológico es todo un privilegio.  Recomendamos mucho un food-truck muy famoso al lado de este camino que ofrece pescado y marisco fresco cocinado a la plancha. el precio es bastante asequible, las vistas de Kaikoura es alucinante y la comida buenísima. El lugar está recomendado por Tripadvisor.

Pasar una mañana en el “International Antarctic Center” para conocer mejor la Antártida.

En la ciudad de Christchurch hay un centro-museo dedicado a las expediciones que salen en misión científica al continente congelado: La Antártida Desde esta ciudad embarcan los científicos a la estación internacional de la Antártida, y aquí se hace un pequeño homenaje a las expediciones que se han realizado. Además, hay interesantes explicaciones de los animales que viven en este continente, cómo es la Estación Internacional y que actividades se hacen en este lugar. Es muy curiosa una “sala simulador” en la que puedes experimentar la sensación de estar por unos segundos a 30 bajo cero, o la actividad para interactuar con Huskies, aunque también puedes vivir la aventura de montar en un camión con sistema oruga (en vez de ruedas).

Nosotros disfrutamos muchísimo ya que montar en aquel camión era como estar en una montaña rusa. El camión se pegaba a la ladera de la montaña hasta ponerse casi de forma lateral.. fue una pasada! La fuerza a la que se adhiere al terreno es algo digno de vivir, y si vas con niños se lo pasarán genial. Destacar también que no puedes perderte los videos explicativos sobre el cambio climático, que perjudica enormemente al continente Antártico y a los animales que habitan en la Antártida. Son videos muy educativos para concienciar a niños y mayores sobre una realidad que nos afecta a todos: el calentamiento global y el cambio climático

Dar un paseo por Christchurch y su museo gratuito para niños sobre la cultura maorí.

paseo por Christchurch
Otro de los sitios que más nos gustó con nuestra hija fue el Museo gratuito de Christchurch, con actividades recreativas, educativas e interactivas para los niños. En realidad es un museo donde se tocan muchos temas como la geología, el cambio climático, expediciones a la Antártida, salas dedicadas a diferentes culturas del mundo…Pero la parte que más nos gustó fue la dedicada a la cultura Maorí, la que tenían las tribus que habitaban Nueva Zelanda (en la antigüedad). Realmente es una cultura apasionante con una bonita conexión con la Naturaleza y el mundo animal marino.

En las diferentes exposiciones, pudimos ver cómo vivían, qué tipo de construcciones y artesanía realizaban, y sobre todo conocimos la historia de cómo los europeos fuimos quitando terreno a estas tribus. Nosotros pensamos que es muy importante abrir las mentes de los niños, conociendo y valorando otras culturas. Nos pareció apasionante las creencias de estas tribus en seres fantásticos, su forma de vida y sus vidas en general que representaban en  este museo mediante unas esculturas imitando acciones cotidianas. Muy interesante su visita así como la iglesia anglicana que se encuentra a muy pocos metros. Además, si tenéis tiempo en la misma plaza del Museo está el “tranvía turístico” que recorre la ciudad y resulta muy divertido por su diseño antiguo.

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    OBJETIVO CONSEGUIDO: 100 intercambios de casas realizados! - TrotaMundos Family

    […] Nos alojamos en una casa-granja en Nueva Zelanda, cerca del pueblo de Hobbiton (de la película del “Señor de los anillos”). Una experiencia increíble si tienes niños y les gustan los animales como a la nuestra. Teníamos una vaca, gallinas, un gato y hasta un huerto! Menudos recuerdos nos llevamos en aquella casa! 10 actividades increíbles para hacer en Nueva Zelanda con niños […]

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